Traducción inglés-español:

¿cómo comportarse con los nombres propios?

La traducción de los nombres propios, aparentemente, no es un problema como lo era en el pasado. Todos los nombres propios de persona se traducían: el inglés Charles Dickens, por el español Carlos Dickens.
Hoy, esta práctica de traducir los nombres propios ha quedado relegada a las traducciones literarias.
En la actualidad, si un traductor español debe traducir un nombre propio inglés ligado a una novela literaria, puede elegir entre:
  • Transcribirlo tal como aparece en el original
  • Traducir o adaptar la grafía original a la lengua de llegada
  • Traducirlo y luego ajustarlo a la lengua de partida
El verdadero problema surge con la traducción de los nombres de entidades, teatros, cines, calles. Por ejemplo, la traducción de nombres de universidades podría ser engañosa. Si se tradujera University of California con Universidad de California, se transmitiría la idea equivocada de que en California sólo existe una universidad. También sería totalmente erróneo traducir Washington University con Universidad de Washington, puesto que esa universidad se encuentra en Missouri y no en Washington.